Saludos lectores, en la entrada de hoy vamos a hablar sobre la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), el tema que ha salido ganador en la encuesta de Twitter.
La EPOC es una enfermedad pulmonar inflamatoria grave, caracterizada por síntomas respiratorios persistentes y limitación del flujo de aire debido a anomalías en la parte inferior de las vías aéreas por la exposición constante a partículas o gases nocivos.
Se trata de la tercera causa de morbilidad y mortalidad a nivel mundial y se espera que afecte a más de 210 millones de personas para 2030. Según los datos del estudio EPI-SCAN (del inglés The Epidemiologic Study of COPD in Spain), en España hay 2.185.764 personas con edades comprendidas entre los 40 y los 80 años que presentan EPOC (1.571.568 varones y 628.102 mujeres), lo que supone un 10.21% de la población española de esa edad. Como el 73% de la personas no está diagnosticada, puede decirse que 1.595.000 de españoles aún no saben que padecen esta patología, por lo que no está recibiendo ningún tipo de tratamiento.
Síntomas
Los síntomas de la EPOC suelen aparecer cuando ya se ha producido un daño significativo y, por lo general, empeoran con el tiempo. Entre ellos se encuentran:
- Tos diaria
- Producción de mucosidad
- Dificultad para respirar
- Presión en el pecho
- Silbido al respirar
- Color azul en labios
- Infecciones respiratorias frecuentes
- Falta de energía
- Pérdida de peso
- Hinchazón de tobillos, pies o piernas.
¿Cómo resultan afectados los pulmones?
Como sabemos, al respirar el aire se traslada por la tráquea e ingresa en los pulmones por medio de los bronquios. Dentro de los pulmones, los bronquios se ramifican en tubos más pequeños denominados bronquiolos que presentan en sus extremos unos sacos de aire (alveolos). Los alveolos tienen paredes muy delgadas repletas de vasos sanguíneos a través de los cuales atraviesa el oxígeno del aire para llegar al torrente sanguíneo y se exhala dióxido de carbono. La elasticidad natural de los pulmones es necesaria para poder expulsar el aire de los mismos. A causa de la EPOC, dicha elasticidad se pierde, quedando aire atrapado en ellos al exhalar.
Patofisiología de la EPOC
Como se ha mencionado anteriormente, la EPOC se caracteriza por una limitación del flujo de aire crónico de las vías aéreas periféricas con un rango de cambios patológicos en el pulmón que no son completamente reversibles, y por lo general, empeoran con el tiempo. La progresión de la EPOC se asocia con una respuesta inflamatoria anormal del pulmón a partículas nocivas o gases.
Desde un punto de vista patológico, la EPOC comprende un grupo de anomalías pulmonares relacionadas con la reacción inflamatoria de las vías respiratorias, alvéolos y vasos pulmonares. Estas anomalías pulmonares afectan progresivamente a todas las partes del pulmón, resultando en una obstrucción del flujo de aire crónico que eventualmente conducirá a una función pulmonar disminuida.
- Enfisema pulmonar: pérdida permanente del retroceso elástico del pulmón causada por la dilatación de los alveolos o la destrucción de sus paredes.
- Bronquitis crónica: inflamación de las paredes bronquiales que ocasiona tos crónica y consecutiva.
- Enfermedad en las vías respiratorias pequeñas: inflamación de las paredes de los bronquiolos y acumulación de moco.
La imagen de la izquierda se corresponde con un enfisema pulmonar y la imagen de la derecha con una bronquitis crónica
Factores de riesgo y consecuencias en la función respiratoria.
El desarrollo de la EPOC es multifactorial, siendo el tabaquismo la principal causa en los países desarrollados. Otros factores de riesgo que pueden promover el inicio y la progresión de la enfermedad incluyen la exposición prolongada a partículas o gases en las industrias mineras y textiles, y la contaminación ambiental.
La variabilidad de las incidencias de EPOC entre los fumadores también se explica por una predisposición genética, como la deficiencia en α-1 antitripsina que contribuye al 1-2% de los casos de EPOC. La α-1 antitripsina es una proteína que se produce en el hígado y se segrega al torrente sanguíneo para ayudar a proteger los pulmones. Su deficiencia resulta en una mayor actividad de la elastasa de neutrófilos que conduce a la degradación y el colapso de los alvéolos.
¿Cuáles son las complicaciones de la EPOC?
La EPOC puede causar muchas complicaciones, incluidas las siguientes:
- Agudizaciones o exacerbaciones. Episodio agudo de inestabilidad clínica que acontece en el curso natural de la enfermedad y se caracteriza por un empeoramiento mantenido de los síntomas respiratorios. Las exacerbaciones pueden ser causadas por una infección respiratoria debida a virus y/o bacterias, por un cambio brusco de las temperaturas, por altos niveles de contaminación del aire o por un abandono del tratamiento, entre otros factores.
Testimonial EPOC: agudizaciones
- Infecciones respiratorias.Las personas que padecen EPOC son más propensas a sufrir resfriados, gripe o neumonía. Las infecciones respiratorias frecuentes, si no están controladas pueden dificultar mucho la respiración y causar un mayor daño al tejido pulmonar.
- Aumenta el riesgo a sufrir enfermedades cardíacas, incluido el ataque cardíaco.
- Mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón.
- Hipertensión pulmonar. Presión arterial alta en las arterias que hacen circular sangre a los pulmones.
- Depresión.
El tratamiento de la EPOC no puede eliminar por completo los síntomas, aunque si pueden controlarse y ralentizar la progresión de la enfermedad.
El abandono del tabaco forma parte del tratamiento para frenar la progresión de la EPOC y la pérdida de la función pulmonar. Las personas con EPOC que continúan fumando contraen más infecciones y sus síntomas empeoran.
Otras opciones para el tratamiento de la enfermedad son:
- Broncodilatadores: reducen la sensación de dificultad al respirar al aumentar el diámetro de los bronquios cuando estos se han estrechado.
- Anticolinérgicos: actúan como los broncodilatadores, aunque con un mecanismo de acción farmacológico diferente.
- Antiinflamatorios: Sirven para reducir la inflamación de las vías respiratorias. Este es el mecanismo de acción principal de los corticoides. Mejoran problemas como la respiración sibilante y la falta de aire.
- Antibióticos: Sirven para tratar infecciones y se utilizan para las exacerbaciones agudas o para el empeoramiento de los ataques cuando hay infección.
El tratamiento farmacológico y el dejar de fumar pueden mejorar los síntomas de la EPOC, reducir el número y la gravedad de las exacerbaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, estos tratamientos no son capaces de curar completamente la enfermedad.
Un saludo y espero que os haya gustado la primera entrada de este blog.
Lorena